Sean Brady asegura que Shavkat Rakhmonov no volverá a pelear
Sean Brady ya no cree en el regreso. En el canal de Daniel Cormier, el número seis del peso wélter dijo en voz alta lo que la división lleva callando desde enero: una rodilla que se rinde en cada intento, dos cirugías en menos de un año y un campamento que se ha vuelto imposible de terminar. Shavkat Rakhmonov, por su parte, sigue invicto en diecinueve peleas y acaba de volver al sparring.
- Fight Hub
- 21 agosto 2026
Ce qu'il faut retenir
- Sean Brady afirmó en el canal de Daniel Cormier que Shavkat Rakhmonov «nunca volverá a pelear», porque ya no puede completar un campamento con esa rodilla.
- El kazajo está invicto (19-0, con 18 finalizaciones), pero no pelea desde UFC 310 en diciembre de 2024; una segunda cirugía en enero de 2026 lo sacó del ranking wélter.
- Stephen Thompson, a quien sometió en UFC 296, sostiene justo lo contrario: cree que volverá «todavía mejor» y que «va buscando sangre».
Lo que Sean Brady dijo sobre Shavkat Rakhmonov
Una frase sin rodeos
Preguntado por Daniel Cormier sobre el posible regreso del kazajo, Sean Brady no lo suavizó. «No creo que vuelva a pelear nunca. Porque cada vez que intenta volver, la rodilla se le va», respondió el wélter de Filadelfia. Y explicó el razonamiento: «No va a poder aguantar un campamento entero.»
El argumento merece escucharse, porque no va sobre talento. Brady no está diciendo que Rakhmonov haya perdido algo dentro de la jaula. Está diciendo que el problema ocurre antes, en las semanas de preparación que nadie ve. «El campamento es la parte más dura», añadió. Un peleador puede apretar los dientes quince minutos con una rodilla frágil. No puede apretarlos durante dos meses de lucha diaria.
Es la opinión de un rival, no un comunicado
El matiz importa. Brady no es el mánager de Rakhmonov ni su médico. Es un competidor directo: sexto del ranking wélter, 19-2 como profesional, y viene de ganarle por decisión a Joaquin Buckley en UFC 328 el 9 de mayo de 2026. Habla de un hombre que le tapa el camino desde hace dos años sin subirse a la jaula.
Eso no es motivo para descartarlo. Brady se mueve en el mismo ambiente, oye lo mismo que todos, y puso en palabras una inquietud que ya circulaba. Pero es una opinión, no un parte oficial. Ninguna fuente médica ha confirmado nada y el propio Rakhmonov no ha respondido.
Veinte meses parado, dos cirugías y un ranking perdido
La última pelea fue en diciembre de 2024
Los hechos son simples y pesan. Rakhmonov no pelea desde UFC 310, en diciembre de 2024, cuando venció a Ian Machado Garry por decisión. Fue su decimonovena victoria en diecinueve peleas y la única que llegó a las tarjetas: las otras dieciocho terminaron antes del límite, por nocaut o sumisión.
Aquella pelea la disputó con la rodilla ya tocada. La lesión le costó después el campeonato que tenía apalabrado ante Belal Muhammad. El cinturón cambió de manos sin él, y más de una vez desde entonces.
Enero de 2026: la recaída
En enero de 2026 circularon imágenes del kazajo con muletas y la rodilla inmovilizada. Fue la segunda operación de la misma rodilla en menos de un año, con una baja anunciada de nueve a diez meses. La UFC lo retiró entonces del ranking wélter. Es un movimiento administrativo, pero deja constancia de algo concreto: un peleador que ya no está en la carrera.
A día de hoy son más de veinte meses sin competir para un hombre de 31 años, nacido el 23 de octubre de 1994, el primer kazajo firmado por la UFC. El mismo que sometió a Alex Oliveira en su debut, en UFC 254 en octubre de 2020, y después a Stephen Thompson, Geoff Neal y Neil Magny.
El contraargumento: está entrenando
A principios de agosto aparecieron en redes vídeos de entrenamiento y luego de sparring. No tienen ningún valor médico, pero bastaron para reabrir el debate, y es exactamente sobre eso que le preguntaron a Brady.
No creo que vuelva a pelear nunca. Porque cada vez que intenta volver, la rodilla se le va.
— Sean Brady, en el canal de Daniel Cormier
La división wélter no lo esperó
Stephen Thompson dice lo contrario, y lo ha enfrentado
Quien más lo defiende es el hombre al que sometió en UFC 296. Stephen Thompson se niega a enterrarlo: «Una amenaza enorme. Este tipo es muy hábil en todas partes. Como no lo ves peleando, mucha gente cree que no ha estado entrenando. Este tío es un artista marcial de arriba abajo desde el primer día.»
Y va más lejos: «No subestimen a este tipo cuando vuelva. Siento que va a volver todavía mejor, con la mentalidad más fuerte, con más espíritu de peleador. Va buscando sangre.» Dos hombres de la misma división, dos lecturas opuestas y ninguna prueba en ningún sentido.
Mientras tanto, la fila avanzó
Ahí está el coste real de la ausencia. Islam Makhachev subió de división y tiene el cinturón. Ian Machado Garry, el último al que Rakhmonov venció, es ahora el aspirante número uno. Carlos Prates es segundo y asegura tener la palabra de la UFC para la próxima pelea titular. Michael Morales, Jack Della Maddalena, Gabriel Bonfim y el propio Brady completan el pelotón.
Dicho de otro modo: incluso volviendo entero antes de fin de año, Rakhmonov no recuperaría el sitio que dejó. Entraría sin ranking en una división de la que salió como aspirante número uno, con dos años de óxido y una reputación intacta pero cada vez más teórica.
Sigue el caso con los números reales
El récord completo del kazajo, su tasa de finalización, sus estadísticas de golpeo y de lucha y el ranking wélter actualizado tras UFC 330 están en la aplicación FightHub. Descárgala, pon su perfil junto a los de Sean Brady, Carlos Prates y Michael Morales, y juzga tú mismo cuánto valdría su regreso.

